lunes, 30 de enero de 2012

CRISTIANISMO I - LA GORRA DEL LUSTRA BOTAS

         Yo soy la gorra del lustra botas, siempre estoy en su cabeza  protegiéndole del sol arduo que quemaría la parte de la piel que el "pasa montañas" no puede ocultar.  Con mi aba también puedo protegerle de las miradas de las otras personas mientras él lustra sus zapatos,  así quedándose oculto en su mundo  y en su concentración mientras trabaja.
       Pero como yo soy la gorra y siempre estoy en su cabeza,  escucho a sus deseos,  sueños, pensamientos, reclamaciones y ganas más profundas mientras busca algún cliente o cuando está por  acomodarse  en su pequeña banqueta y empezar el laboro,  también cuando escucha reclamaciones de su servicio y regateos por parte de las personas que lo solicitan.
       El lustra botas piensa que es humano como todas las otras personas que trabajan en cualquier oficio, tiene hambre, sed, necesidades que deben ser suplidas, pero que a veces se tornan imposibles de ser  saciadas porque sus compañeros les roban o sufren alguna amenaza por parte de los hombres de la alcaldía o de los que están vestidos de rojo. 
       Mi compañero desea tener una vida más digna y que le dejen trabajar para llevar pan a su familia, además de eso el tiene muchos sueños y uno de esos, tal vez el que más pasea por su cabeza, pues lo escucho siempre,  es estudiar medicina para tratar a su hermanita que es enferma. Espero realmente que el consiga lograr sus objetivos y que al envés de usarme todos los días en su cabeza,  el pueda usar una de esas gorras de cirugía que usan los doctores, le hacharé de menos, pero sabré que él estará feliz y en una nueva etapa de su vida. 

Las materias de Cristianismo de la Universidad en la mayoría de las veces consisten de hacer trabajos prácticos. Estos son caracterizados por ser de ideología social. El cuento expuesto anteriormente es producto de la reflexión del trabajo que fue hecho con niños que lustraban zapatos en El Prado, centro de la ciudad de La Paz.  

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